TÀPIES. IMAGO IGNOTA
19/02/26 — 15/5/26

Roland Penrose, en el volumen publicado en 1977 y dedicado a la obra de Antoni Tàpies, señalaba que el universo sígnico del artista constituía una imago ignota. Este latinismo sirve como punto de partida conceptual y como título de la exposición que Havet Gallery dedica a la producción de Tàpies.
La ampliación de su vocabulario artístico se vio decisivamente impulsada por la incorporación de grafismos de carácter gestual, signos, materiales de desecho y la realización de obras tridimensionales, elementos que lo aproximaron a planteamientos afines tanto al Arte Povera como al ámbito de la instalación.
De igual modo, la presencia reiterada de la escritura en su obra devuelve al signo su capacidad ideográfica plena y confiere al lenguaje un valor simbólico de naturaleza mágico-religiosa, con claras resonancias del imaginario románico. Estos signos, articulados mediante nuevas relaciones formales y conceptuales, permanecen como componentes estructurales de su discurso plástico, dando lugar a creaciones de notable intensidad y contundencia visual.
Si bien Antoni Tàpies es reconocido como uno de los principales renovadores del informalismo, sus inicios artísticos se sitúan en el contexto del surrealismo. En esta primera etapa predominó una figuración de carácter magicista y surreal, mientras que, a lo largo de la década de 1950 y comienzos de los años sesenta, su lenguaje evolucionó hacia una estética informalista y abstracta, en la que el uso de materias mixtas adquirió un protagonismo central y determinante
Este tránsito supuso una rápida orientación hacia una abstracción de índole espiritual, definida por la exploración de múltiples texturas pictóricas y la integración de signos y símbolos en la superficie del soporte. A partir de este giro, su obra se consolidó como una investigación sistemática en torno a la materia y al simbolismo, sostenida por la convicción de que la naturaleza, la materia, la ciencia y las dimensiones espiritual y mística conforman una unidad indisociable.
A mediados de la década de 1960, Tàpies reintrodujo la figuración mediante la incorporación de imágenes de objetos cotidianos y referencias a diversas partes del cuerpo humano. Durante los años setenta, su trayectoria derivó hacia un conceptualismo de carácter austero, marcado por la primacía de una estética pobre. Hacia el final de esa misma década regresó a la pintura y, en los años ochenta, desarrolló con especial dedicación una producción cerámica. En sus etapas posteriores, su práctica artística, de carácter marcadamente polifacético, retomó temas ya abordados con anterioridad, reinterpretándolos desde enfoques renovados y reinventando formas, materiales y contenidos
La exposición presentada por Havet Gallery reúne una cuidada selección de obra única de Antoni Tàpies, de la máxima calidad. A través de las dieciséis piezas que conforman la muestra, el visitante puede recorrer su producción pictórica desde la década de 1960 hasta finales de los años noventa.
Desde una perspectiva técnica, la selección abarca un amplio abanico de procedimientos, que incluye, además de las características materias mixtas sobre tela o tabla, collages sobre soporte rígido, pinturas al óleo y dibujos a lápiz sobre papel.
Esta diversidad técnica, lejos de fragmentar su lenguaje plástico, refuerza la percepción de una obra coherente, unitaria y plenamente reconocible a lo largo de toda su trayectoria artística. Como cierre de este recorrido, la exposición se presenta como una oportunidad excepcional para adentrarse en el universo creativo de Antoni Tàpies a través de un conjunto de obras cuidadosamente seleccionadas.
Havet Gallery invita al público a experimentar una muestra singular, concebida como un espacio de contemplación y reflexión, en el que la intensidad material y simbólica de cada pieza se despliega en diálogo con el espectador. Se trata de una ocasión única para aproximarse, en un contexto expositivo privilegiado, a la riqueza conceptual y plástica de uno de los artistas fundamentales del arte contemporáneo
Esta exposición se distingue por la excelencia de su planteamiento teórico y curatorial, fruto de un riguroso trabajo de investigación y reflexión crítica. El discurso expositivo articula las obras desde una perspectiva coherente y profundamente fundamentada, permitiendo establecer lecturas transversales que enriquecen la comprensión de la trayectoria y del pensamiento artístico de Antoni Tàpies. Esta cuidada labor curatorial no solo contextualiza cada pieza dentro de su marco histórico y conceptual, sino que también favorece una experiencia intelectual y sensorial de alto nivel, acorde con la relevancia y complejidad de la obra presentada.
Al entrar cada día en nuestro estudio siempre toparemos con una tela en blanco que nos renueva todos los problemas y que nos deja solos para encontrar la solución. Y si nos preguntan qué “verdades” misteriosas representan estos signos estas imágenes y estos colores que tanto repetimos, la mejor respuesta de los artistas es quizá invitar a seguir mirando nuestras pinturas, nuestros objetos, nuestras materias, nuestras cruces, etc. Porque quién sabe si todas nuestras obras no son sino eso.
A. TÀPIES, La vocació i l’amor, en Memòria personal. Fragment per a una autobiografia, Fundació Antoni Tàpies, Barcelona, 2010
Si he llegado a hacer cuadros sólo con gris, es en parte por la reacción que tuve frente al colorismo que caracterizaba el arte de la generación anterior a la mía, una pintura en la que se utilizaban mucho los colores primarios.
El hecho de estar rodeado continuamente por el impacto de la publicidad y las señalizaciones características de nuestra sociedad también me llevó a buscar un color más interiorizado, lo que podría definirse como la penumbra, la luz de los sueños y de nuestro mundo interior.
El color marrón se relaciona con una filosofía muy ligada al franciscanismo, con el hábito de los frailes franciscanos. Hay una tendencia a buscar lo que dicen los colores alegres: el rojo, el amarillo; pero en cambio para mí, los colores grises y marrones son más interiores, están más relacionados con el mundo filosófico.
A. TÀPIES, M. BORJA-VILLEL, Converses amb Antoni Tàpies, 1985-1991, en Comunicació sobre el mur, Fundació Antoni Tàpies Barcelona, 1991











